Es sorprendente como las personas cambian. O es aún más sorprendente que aún sigas pensando en que existe algo que recordar. Algunas veces sólo necesitas retirarte, por mucho que duela, por mucho dolor que exista, sólo necesitas retirarte. No todos te dicen que salgas de su vida, muchos te sacan de a poco en poco. Algunas veces sólo necesitar retirarte. A los corazones tristes le faltan mucho cariño, ese cariño que no tienen, que no tienen ellos mismos. Deseo con todas mis ganas que vuelvas, que te quedes conmigo, que seamos felices como lo éramos. Pero querido, cada que te hablo, siento que muero, cada palabra es un dardo en mi corazón, cada palabra tuya es mi perdición. Acabando con esto, deseo con todas mis ganas, borrarte, sacarte de mi, olvidarte, así quizás mi alegría sea alcanzable y no utópica. Lo lamento por desear borrarte, pero es la única salida en esta historia inconclusa. Te pediría que vuelvas y fingamos que tuvimos una despedida, esas que no quieres dar. Pero querido, sé que no te importo más. A veces sólo creo que necesito de alguien que me entienda, pero luego recuerdo que no tengo a nadie. Desearía cambiar quién soy, pero me agrada quién soy. Soy esa persona que nadie ve, soy esa persona que se ríe sola, que llora sola, que conversa sola, que se bromea sola. Pero, eso jamás ve la gente, por que tú eres realmente tú cuando nadie te ve, cuando estas en tu cuarto, cuando estás sola. Deseo con todas ganas, salir y quererme, no necesitar de nadie. Quiero sentirme viva otra vez, no sentirme diminuta, no sentir que estoy sola.

~Texto recuperado de mi computador~

Comentarios

Entradas populares