2018

Decidí volver a escribir en el blog, quería escribir una carta como siempre suelo hacerlo. Con dos destinatarios, porque desde la última vez que escribí pasaron muchas, muchas, muchas cosas.

Al tener la hoja abierta y el cuadro de entrada en blanco pensé en el adiós y el hola, un concepto que ya había explicado con anterioridad en este blog. Una historia que explicaba el porque me había dolido tanto el adiós y el nuevo hola que estaba teniendo.

Esta vez, mi adiós ha sido el monstruo que he creado, el que me solía atormentar, mi zona de confort a la que volvía cuando tenía miedo, la venda que a veces necesitaba. Este ente ha sido oficialmente exorcisado de mi vida, ahora no es más que recuerdos borrosos para mi, sin sentimientos y sin poder  de volver a atormentarme. 

Hace un par de semanas le escribí lo último, este es mi punto final para ti:
"Adiós 28 de octubre, no eres más una pesadilla, ni portador de recuerdos. No me di cuenta que eras tú hasta hoy, no recuerdo haber pensado en ti estas semanas. Se siente bien haberme liberado de ti" 



Comentarios

Entradas populares